Etología felina: qué es y el por qué del comportamiento de tu gato

etologia felina - gato en consulta con Felix Vallejo

Etología felina: qué es y el por qué del comportamiento de tu gato

La etología felina nos ayuda a comprender mejor el comportamiento natural de los gatos que difiere bastante de nuestro comportamiento o del de los perros, que nos suele ser más familiar.

Una vez entendemos las 3-4 características básicas de su comportamiento, nos ayuda a entender mejor por qué hacen lo que hacen y a intentar ayudarles a que se encuentren más felices en casa.

¿Cuáles son los problemas más comunes en el comportamiento de los gatos?

Enumerar los problemas más comunes que consideréis y hablar de cada uno de ellos, de forma superficial o profunda. Lo que sea adecuado para que se entienda el problema.

Los problemas más comunes de comportamiento que llevan a los cuidadores de gato a las consultas de etología suelen ser problemas de eliminación inadecuada (se hacen pis fuera del arenero), agresividad contra alguno de los cuidadores de casa o en caso de que haya más de un gato en la casa, problemas de peleas entre ellos.

En una menor medida, en ocasiones suelen aparecer también alopecias focales que ellos mismos se suelen provocar.


¿Cómo saber si tu gato tiene problemas de comportamiento?


Algunos aspectos que podéis tratar que la gente busca en Google:

  • Determina si tu gato está estresado o no
  • Gato agresivo: cómo controlarlo
  • ¿Por qué me ataca mi gato?

La cuestión de los problemas de comportamiento es que solo son visibles cuando ya suponen una dificultad en casa (cualquiera de los anteriormente mencionados) pero hay muchas señales que puede ser que observemos antes de que esto ocurra.

Es importante que una persona que sepa de su comportamiento nos explique en qué debemos fijarnos para saber si existe algún problema de comportamiento con nuestros gatos, de esta manera, es más fácil detectar las cosas antes de que pasen.

La dificultad de todo esto, radica en que el gato es un animal que, debido a su carácter solitario y que en la naturaleza mostrar una debilidad los hace vulnerables, ellos siempre intentan ocultar todo lo que les preocupa o no les gusta por lo que aunque sepamos en qué fijarnos, puede que no siempre veamos presentes esos signos y esto no querrá decir que no haya un problema detrás.

Actitudes y comportamientos que nos puede hacer sospechar de que existe un problema de comportamiento en nuestros gatos


😺Estado de alerta activo

Se denomina al estado de hiperreacción que presentan algunos gatos.

  • Te acercas cuando duermen a hacer una foto y se ponen a la defensiva o se levantan y se van.
  • Reacción exageradas a ruidos o caída de objetos.

😾Se esconden en armarios o debajo de la cama al mínimo ruido o visita.

😺Suelen descansar en habitaciones en las que no suele haber gente.

😼Comer compulsivamente

Un gato normal come pocas cantidades de comida muchas veces al día).

De todas formas, ante la duda, siempre se puede recurrir a un veterinario especializado o etólogo felino y explicarle los comportamientos de nuestros gatos que nos llaman la atención, ya que, aunque hay comportamientos comunes a todos, cada animal es un mundo y lo que en unos puede ser preocupante, en otros no lo son.

Los gatos que realmente presentan un problema de agresividad o de eliminación inadecuada como hemos contado antes, son situaciones que pueden revertirse.

Siempre será necesaria una consulta en la que se estudiará el caso, se explicarán las cosas a llevar a caso tanto referentes a la casa, como a las personas que allí conviven como al gato o gatos en cuestión, se necesitan tratamientos globales, no sirve solo con tratan el entorno solo o al animal solo.


¿Cómo se comportan los gatos domésticos?


¿Por qué se producen los cambios de comportamiento en un gato?

Los gatos son animales sociales facultativos, es decir, son capaces de llegar a interactuar con otros individuos e incluso tener relaciones afiliativas pero para que esto ocurra, deben darse ciertas circunstancias. Por ejemplo, es imprescindible que el territorio sea lo suficientemente grande, que haya recursos esenciales en abundancia (comida, agua, zonas de eliminación, sitios para esconderse…) y que pase un tiempo prudencial desde que se conocen por primera vez hasta que lleguen a interactuar.

Este tiempo que pasa va a facilitar que el gato que estaba en ese territorio y el que acaba de llegar intercambien olores y poco a poco vayan sintiéndose más familiares.

Una cosa a tener en cuenta en los gatos que viven en una casa es que son animales que dividen muy bien sus zonas:

  • Zona de eliminación: donde hacen sus necesidades y que quedará limitada por la zona en la que coloquemos el arenero.
  • Zona de alimentación: no se limita solo a la comida, también abarza el agua que puede ponerse bien en un cuenco o puede ser una fuente. No necesariamente tiene que estar al lado de la comida, puede estar en otra zona completamente distinta, incluso en una habitación diferente. Suele gustarles que tanto la comida como el agua esté en una zona alta, que no sea el suelo directamente.
  • Zona de descanso: es importante saber cuál es ya que es donde van a rascar y al lado de la cual deberíamos poner un rascador para evitar arañazos inadecuados. Suele ser un sofá, un sillón, una silla…
  • Zona de juego: es la menos específica y la que puede verse entremezclada con la zona de descanso o de alimentación.

Por otro lado, no son capaces de resolver problemas. En gatos de la calle que conviven en colonias pasaría lo siguiente: dos gatos que sufren un desencuentro, lo que harán será poner tierra de por medio, pasarán un tiempo (el que ellos consideren) sin verse y eso les ayudará a resetearse y cuando vuelvan a verse actuarán como si no hubiera pasado nada.

El dilema empieza cuando lo que les supone un problema no es un individuo si no una acción o situación como pueden ser las siguientes:

  • Arenero en zona de la casa que no sea tranquila o que haya ruidos o que sea una zona de paso…
  • Alimento húmedo o seco en cuencos inadecuados (no les gusta mucho los cuencos metálicos), cerca del arenero…
  • Presencia/introducción de otros gatos en la casa
  • Cambio de rutinas de la familia, ausencia del propietario
  • Obras en casa (o cambios de mobiliario) o en las casas aledañas
  • Niños que lloran
  • Pisos bajos desde los que pueden oler/ver gatos callejeros
  • Zonas por las que pasan ambulancias o ruidos estridentes
  • Exceso de caricias, achuchones, besos…(Los gatos son animales de baja intensidad)

 

Todas estas situaciones van a producir ansiedad en nuestros gatos, en mayor o menor medida. Como ellos no son capaces de resolver estas situaciones o amoldarse a ello y que deje de importarles, esto irá aumentando el grado de ansiedad del gato hasta que estalle y los problemas de comportamiento sean visibles.

Para cuando esto ha pasado la causa de la ansiedad lleva tiempo instaurada y pueden ser más de una, lo que hace casi imposible detectar la causa y que el problema aparezca en diferido. Tal vez sea algo que ocurrió hace meses, según la tolerancia del gato.

La agresión siempre es el último recurso de los gatos, al no pertenecer a una manada, ellos solo tienen sus uñas y dientes para protegerse por lo que evitarán ponerse en riesgo hasta el último momento. Cuando esto ocurre, ya sea porque se agrede con otro animal de la casa o porque muestra agresión redirigida hacia alguna de las personas de la casa es porque la ansiedad de ese gato ha tocado techo.


Introducción de un gato nuevo


Gatos hermanos

Los gatos se guían mucho por los olores, de ahí que sea muy importante hacer una introducción de un gato nuevo en una casa.

Esta situación en mucho más liviana cuando los gatos son hermanos o ya convivían juntos en otro domicilio. Pero no olvidemos que lo único que es igual en ellos es el olor del otro gato, no así los nuevos olores de los individuos de la nueva casa y de la casa en general.

Salvando las distancias, puede seguirse el protocolo de introducción de manera muy similar si lo que se quiere introducir es un perro donde ya hay un gato o un gato donde ya hay un perro (esto segundo suele ser más fácil). 

Los gatos se comportan exactamente igual con otros gatos que con perros, personas u otro tipo de animales.

—> Protocolo de introducción de un gato nuevo

Arenero ideal

La bandeja ideal es muy importante dado que debido a lo limpios que son los gatos, ellos siempre van a acudir al arenero a hacer sus cosas aunque el hecho de ir allí les incomode.

Explicaremos a continuación las características que más suele gustar a la mayoría de los gatos. En caso de tener duda de si tu gato está conforme con su bandeja, siempre es recomendable poner 2 bandejas para ver a cuál le gusta más ir e ir haciendo los cambios uno a uno para no aumentar el estrés o la ansiedad.

  • LOCALIZACIÓN: Lo primero que debemos tener en cuenta es pensar dónde colocamos el arenero. A veces es complicado dado el tamaño de las casas de hoy en día pero, en la medida de lo posible, el arenero debe estar en una zona tranquila, que no sea de paso y que no haya ruidos de electrodomésticos o similares y por supuesto, separado de los comederos y bebederos. En casas en las que haya más de un piso, se debería tener un arenero por planta, sobre todo si tenemos gatos geriátricos. Si ya tenemos un problema de eliminación inadecuada y el gato está haciendo pis en algún sitio concreto y siempre es ahí, podemos probar a poner otra bandeja en esa localización.
  • FORMA DEL ARENERO: Muchos autores etólogos describen la bandeja ideal como una bandeja rectangular, baja, sin bordes por encima, sin cubrir y de un tamaño suficiente como para que el gato pueda dar la vuelta dentro sin tocar los bordes. Pero lo cierto es que existen gatos a los que les gustan los areneros cubiertos, los descubiertos de bordes bajos, los descubiertos pero de paredes altas…  La única cosa a tener en cuenta es que si es de los tapados, se debe quitar la puerta. Una forma de saber cuál es la bandeja ideal de tu gato, es poner más de una y cada una de un tipo.
  • SUSTRATO: Según los expertos etólogos, la arena de mayor agrado para los gatos es la de bentonita por su capacidad absorbente y por ser de gránulo pequeño y fina. En la práctica se observa que, al igual que con la forma del arenero, hay a gatos que les gusta más un tipo de arena que otras, en lo que sí coinciden, es, en que no les agradan las arenas perfumadas. La cantidad de arena a poner en el arenero debe de ser de 3-4 cm, que aun cuando el gato rasque para hacer el hoyo, no llegue al fondo del arenero.
  • TAMAÑO: El tamaño del arenero debe ser 1,5 veces la longitud del gato y anchura suficiente para que el gato pueda darse la vuelta completamente sin retorcerse.
  • LIMPIEZA: Tan importante como la forma de la bandeja y el sustrato, es la limpieza de la misma.

Lo recomendable es eliminar todos los días, incluso dos y tres veces al día en caso de haber más de un gato; las heces y orinas. Puede añadirse un poco de arena nueva para sustituir la extraída con la deyecciones.

Una vez a la semana, es recomendable vaciar completamente la bandeja y lavarla con un jabón enzimático que ayudará a eliminar completamente el olor de los orines y las feromonas de los gatos.

En caso de tener problemas de eliminación, es decir que alguno de los gatos haga el pis fuera del arenero, no sería descabellado pensar en comprar un arenero nuevo, no por cambio de forma si no porque con el tiempo las orinas pueden dañar el arenero hasta el punto en que limpiarlo no sea suficiente.

Algún autor recomienda su cambio cada 2 años aunque no exista problema aparente alguno.

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